en medio de dos épocas fotográficas

Untitled-1-01Agradecida con la tecnología que coloco en nuestras manos los equipos electrónicos que hacen las fotografías más mejores cada vez. Afortunadamente puede disfrutar de dos épocas fantásticas, hablando del mundo fotográfico claro, recuerdo con nostalgia – por lo vivido, no por la ausencia de tecnología- cuando mis papas, tomaban foto con sus cámaras que usaban rollos ¡Pues si! solo se podían tomar un límite de fotos por rollo fotográfico.

Lo más curioso es que mis sobrinos, que siempre tienen una delantera en electrónica con respecto a los adultos que conozco, hurgando en el closet de su abuela encontraron una cámara muy antigua, lo chistoso es que hablando entre ellos, se preguntaban que era ese aparto, que lógicamente notaban que no servía, pero no lograban saber que era, luego de mirarlos de manera divertida apunto de explicar en risas, les explique que era tal aparato tan raro y como funcionaba.

Las caras de asombro, eran todo un poema, cuando no podían concebir que las cámaras tenían una rueda para pasar a la siguiente fotografía, que debían insertarse un repuesto para el flash y que no podían ver las fotos al instante sino luego de llevarlos a un cuarto de revelado, pensaron que los estaba burlando con tal historia, tuve que recurrir a alguien más para que pudieran creer lo que les contaba.

El mismo asombro es causado cuando vez cuando cosas tan importantes para cualquier persona como la seguridad, ver las cerraduras que se usaban antes y pensar de qué manera pretendían estar a salvo con esa pieza, ¿en qué pensaban los cerrajeros en otros tiempos? Qué bueno que los cerrajeros montmelo han evolucionado de tal manera que ahora nos pueden vender cerraduras resistentes aunque aún espero que llegue la manera infalible de estar a salvo de quien quiere entrar sin autorización.

Yo tampoco puedo concebir actualmente tener que retroceder, cuando en un mismo dispositivo y en pocos minutos una fotografía puede quedar con un acabado profesional, guardar una gran cantidad de ellas, eliminar las que no quedaron como esperaba, aparte de poder compartirlas con el mundo en solo segundos.

Algo muy curioso que épocas más atrás, para tomar una foto, el técnico si se puede decir así, debía colocarse debajo de una tela negra para activar la cámara, para algunos quizás le parezca insignificante pero a las nuevas generaciones les resulta muy cómico cuando se les ayuda a conocer como se hacían las cosas sus abuelos.

Se les tomaba fotos a los difuntos, por parte de sus propios familiares, aunque en estos tiempos no ha cambiado esta situación, las fotos que circulan actualmente de difuntos, son para hacer amarillismo que se conviertan en virales porque hasta a periodistas jugamos.

Lo cierto es que para que un fotógrafo profesional destaque ante las habilidades de los aficionados debe mostrar trabajos realmente magníficos, captar la esencia de los ambientes para competir ante la espontaneidad del público general. Ahora somos más críticos del talento, del servicio y no de los instrumentos que son tan accesibles para la mayoría.